La picada nació de tapas españolas y antipasti italianos. Alrededor del 1900, la picada, como la conocemos hoy, no existía bajo este nombre.
Al principio, en los almacenes de ramos generales se le servían a los parroquianos, para acompañar el vermut, platitos de loza blanca con un poco de queso cortado en cubitos, algo de jamón y una canasta de pan de corteza dura. Eran encuentros solo para hombres que se reunían para conversar. El copetín se servía para varios. Más tarde se sumó el jamón, las aceitunas en salmuera, algún embutido.
Hoy la picada se ha convertido en plato principal y en los encuentros, las “juntadas”, los hombres ya no están solos, las mujeres también forman parte de la charla relajada, condimento indispensable de toda juntada que se precie de tal. En las juntadas para ver un partido de futbol, por ejemplo, siempre se espera una buena picada. Este libro sirve para aprender a preparar y servir las mejores picadas.
| Idioma | Español |
| Páginas | 48 |
| Medidas | 23 × 17 cm |
| Tapa | Blanda, a todo color |
| Interior | Color |
| Editorial | Maizal Ediciones |
| ISBN | 9786316807021 |
Picada, un ritual argentino
Panes
Quesos
Salazones, embutidos y fiambres
Frutos secos
Bebidas sin alcohol
Bebidas alcohólicas
Dips y salsas
Picada argentina
Picada de sabores patagónicos
Picada caliente
La picada mediterránea
La picada vegetariana
Picada taco-fusión
Picada saludable
Picada de verano
Empanaditas de copetín
Pinchos de pollo, pinchos de lomo y pinchos de cerdo
Sandwiches de miga
Arquitectura de la tabla
La producción en la Argentina
Utensilios